Todo en la vida es temporal, nada es para siempre, incluyendo a las personas.
Curiosamente he leído un libro donde quien relata la historia es
la muerte. La muerte presentada como el narrador de la historia. ¡Qué irónico!
Sin embargo, la época que narra es durante la segunda guerra mundial. Son solamente 2 años, pero 2 años son suficientes para cambiar la vida de tantas personas. La persecución de los judíos en Alemania, una niña que es enviada fuera de la casa de sus padres para poder salvarle la vida, de camino pierde a su hermano, lo ve morir, cuando hubo bombardeos, pierde prácticamente a toda su familia y amigos, pero nunca está sola. Siempre hubo alguien que pudiera ayudarla en un ambiente de desesperación y miedo. Y así salió adelante.
Nuestra vida es completamente pasajera, todo es temporal, prestado a X plazo. Por supuesto, no sabemos el plazo. Por eso es mejor vivir cada día como si fuera el último. Hoy podemos estar aquí
El libro es
La Ladrona de libros